“Mi verdadero retiro fue el último día en Trigoria (campo de entrenamiento de la Roma). Al salir de mi habitación para ir al Estadio Olímpico pensé: es la última vez que cierro esta puerta. Y allí parecía temblar. Fue devastador”.

Con esa tajante frase inició el extracto que dio a conocer la Revista GQ sobre la entrevista que le realizaron a Daniele De Rossi. Aunque no se explica el contexto en que esbozó estas palabras, sus dichos ya comenzaron a generar revuelo dentro del Mundo Boca, donde pasó sus últimos días como profesional antes de anunciar su adiós.

“Tenía varias ofertas para seguir jugando en la Serie A, pero no quería agregar otra camiseta italiana a la de Roma, pensé que estaba desperdiciando una hermosa historia”, comentó el campeón del mundo con la camiseta de la Azzurra en el Mundial de Alemania 2006. El Tano, como fue apodado en su paso por la institución xeneize, inició su carrera en La Loba en 2001, donde jugó 18 temporadas de manera ininterrumpida y es uno de los grandes ídolos del club.

La portada de la revista GQ, con Daniele De Rossi como principal protagonista

No obstante, aclaró que “Boca siempre ha sido un sueño para mí, ha sido un honor”. De Rossi, que en más de una oportunidad confesó su simpatía por los colores azul y oro, arribó a Argentina gracias a las tratativas de su amigo Nicolás Burdisso, por ese entonces manager del equipo de La Ribera.

“Tengo 36 años y el cuerpo está desgastado. Tengo suficiente dinero, mejor volver”, comentó el mediocampista sobre su marcha de la actividad profesional. Aunque luego, ahondó en los detalles y explicó lo sucedido con una de sus hijas: “Se ha hablado de problemas serios con mi hija Gaia. No hay nada en particular. Simplemente tiene 14 años y es normal que necesite tener a su padre cerca. Como sabes, con la madre hemos experimentado momentos agotadores”.

Gaia fue fruto de la relación con su primera esposa Tamara Pisnoli, quien tuvo problemas judiciales por la mafia italiano. Se casaron en mayo de 2006 y un año después nació su hija mayor. Sin embargo, el matrimonio duró poco menos de tres años (su actual pareja es Sarah Felberbaum, madre de dos de sus hijos).

En su paso por el país, De Rossi disputó un total de 7 partidos (5 por Superliga -uno ante River, en el Monumental-, 1 por Copa Argentina y 1 por Copa Libertadores) y marcó un gol (contra Almagro).

Al ser consultado sobre su futuro, Daniele hizo frente a los rumores y no descartó sumarse al cuerpo técnico de Roberto Mancini en la Nazionale, con quien mantiene “una excelente relación”. “Es una puerta que está entreabierta”, manifestó.